Santo Domingo. – La necesidad de avanzar hacia políticas públicas que reconozcan la autonomía, la toma de decisiones y la participación plena de las personas con discapacidad fue el eje central del Seminario Internacional sobre Vida Independiente, realizado con el objetivo de reflexionar sobre la transición del modelo médico tradicional hacia el modelo social de la discapacidad, que coloca a la persona en el centro de las decisiones sobre su propia vida.
La actividad fue organizada por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), como parte de sus esfuerzos por promover el diálogo político y el intercambio de buenas prácticas entre Japón y la República Dominicana en materia de inclusión y derechos de las personas con discapacidad.
En ese contexto, la JICA trajo al país a Kozo Hirashita, presidente del Centro de Vida Independiente MUCHU, de Japón, quien compartió su experiencia personal y el trabajo que desde hace más de 35 anos impulsando el movimiento de vida independiente en ese país. Además, le acompañó Akira SUENOBU, quien ha podido desarrollar una vida independiente y es asistente personal, a pesar de enfrentar una discapacidad mental.
Hirashita explicó que la autonomía no significa “hacer todo sin ayuda”, sino tener la libertad de decidir, con los apoyos necesarios, cómo y dónde vivir, estudiar, trabajar y participar en la sociedad.
Durante la jornada, realizada con el apoyo del Ministerio de Hacienda y Economía, el Consejo Nacional de Discapacidad y la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña; el representante residente de la JICA, Kota Sakaguchi identificó la discapacidad como un tema transversal a todos los demás proyectos con los que trabaja la agencia como son transporte, agricultura, gobernanza, turismo, entre otros,bresaltando además la importancia de la ejecución efectiva de la política pública y de la ley sobre discapacidad para asegurar una inclusión real y sostenible en todos los sectores.
Durante el encuentro, se presentaron experiencias internacionales sobre el funcionamiento de los centros de vida independiente, espacios gestionados y liderados por personas con discapacidad, que ofrecen servicios de asistencia personal, formación y acompañamiento para una vida autónoma. Asimismo, se destacaron historias reales que evidencian cómo la vida independiente mejora la calidad de vida, fortalece la autoestima y amplía las oportunidades de participación social y laboral.
Las reflexiones compartidas durante la jornada coincidieron en la importancia de avanzar hacia un país donde las personas con discapacidad no sean objeto de decisiones ajenas, sino sujetos activos de derechos, bajo el principio de “nada sobre nosotros sin nosotros”.
Con este espacio de intercambio, la JICA, las instituciones aliadas y las diferentes Sociedades Civiles liderada por personas con discapacidad o para personas con discapacidad, reafirmaron su misión con la promoción de una República Dominicana más inclusiva, donde la vida independiente sea una posibilidad real para todas las personas.



No hay comentarios
Publicar un comentario